Declaración de ULAC por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

NOVIEMBRE 25 2025

Comunicado:

Declaración de ULAC por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer
25 de noviembre de 2025

Hoy, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, desde la Unión Latinoamericana de Ciegos recordamos con pesar que en América Latina la violencia de género sigue siendo un mal endémico que requiere atención profunda y sostenida. Esta realidad no solo desafía la dignidad, la libertad y los derechos fundamentales de las mujeres. También perpetúa desigualdades estructurales de poder que afectan de forma desproporcionada a quienes ya enfrentan barreras adicionales, como las mujeres ciegas y con baja visión.

En 2025, la campaña de la ONU ‘ÚNETE para poner fin a la violencia digital contra todas las mujeres y niñas’ cobra una relevancia especial. La violencia digital — que incluye, entre otras prácticas, el acoso en línea, la difusión no consentida de imágenes, la desinformación, el uso malicioso de la inteligencia artificial — es una amenaza creciente. Las mujeres con discapacidad visual están particularmente expuestas: pueden no tener las mismas herramientas para denunciar o defenderse en espacios digitales, y los abusos que sufren pueden invisibilizarse más fácilmente.

Exhortamos a los Estados de América Latina a reconocer que la violencia que sufren las mujeres ciegas y con baja visión no es un fenómeno marginal, sino una manifestación de violencia de género que exige respuestas integrales. No podemos seguir permitiendo que sean objeto de investigaciones que perpetúen su estigmatización, que cuestionen su credibilidad o que las revictimicen. Todas ellas tienen derecho a ser escuchadas, protegidas y representadas con justicia.

Valoramos los compromisos asumidos por los países latinoamericanos al ratificar la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD). Este tratado obliga a los Estados a garantizar el derecho a vivir sin violencia, a la accesibilidad, a la igualdad ante la ley y a una protección real frente a todas las formas de discriminación, reconoce que las mujeres con discapacidad enfrentan una mayor discriminación que las mujeres sin discapacidad y los hombres con discapacidad. De ahí que dedica el artículo 6 a las mujeres con discapacidad. Las mujeres con discapacidad deben ser reconocidas plenamente como titulares de derechos, no como sujetos pasivos de caridad.

Asimismo, saludamos las obligaciones que nuestros países han adoptado al suscribir la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará). Este instrumento regional reconoce que la violencia contra la mujer es una violación de derechos humanos y exige a los Estados adoptar medidas de prevención, sanción y reparación. Exigimos que esas medidas incluyan con urgencia protocolos sensibles a la discapacidad, así como mecanismos específicos para garantizar que las mujeres con baja visión o ceguera puedan acceder a la justicia con autonomía y dignidad.

Reconocemos también el Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo, al cual muchos países latinoamericanos han adherido. En él se promueven acciones para la igualdad, el desarrollo inclusivo y los derechos humanos, junto con la sostenibilidad demográfica y social. Estamos convencidas de que una lucha efectiva contra la violencia de género —y en particular contra la violencia hacia mujeres con discapacidad— es un pilar esencial de ese desarrollo: no puede haber verdadero progreso si sectores tan vulnerables siguen siendo invisibilizados o marginados.

Por todo ello, hoy:

Exigimos a los Estados latinoamericanos que fortalezcan sus legislaciones y políticas públicas para prevenir y sancionar la violencia digital, incorporando una perspectiva interseccional que considere la discapacidad visual como un factor de vulnerabilidad.
Solicitamos la creación o mejora de servicios accesibles; líneas telefónicas, plataformas digitales, materiales en diferentes formatos accesibles con el uso de lectores de pantalla o magnificadores, para que las mujeres ciegas y con baja visión puedan denunciar y recibir apoyo.
Pedimos capacitación obligatoria para operadores de justicia (policía, fiscales, jueces) en derechos de las personas con discapacidad, para que comprendan sus particularidades y protejan sus derechos sin discriminación.
Celebramos los compromisos internacionales asumidos (CDPD, Belém do Pará, Consenso de Montevideo) y llamamos a su implementación efectiva, con seguimiento, recursos y rendición de cuentas.
Reafirmamos que la eliminación de la violencia contra las mujeres con discapacidad no es solo una cuestión de derechos, sino de dignidad. Reconocemos su autonomía, su capacidad para participar plenamente en la sociedad y su valor como agentes de cambio.

Hoy ULAC hace un llamado a la conciencia para que los sistemas de justicia de nuestros países reconozcan la discapacidad como una condición que es parte de la diversidad humana, que la inclusión es la llave para abrir puertas a la justicia sin discriminación y que la accesibilidad es el paraguas que necesitamos para alcanzar el derecho a vivir una vida libre de violencia. Solo así podremos construir sociedades latinoamericanas verdaderamente seguras, diversas y justas.

¡Las Mujeres con discapacidad tienen derecho a disfrutar de una vida libre de violencia donde se reconozca sus capacidades y potencialidades!

Gladys Díaz Benites
Presidenta

Elizabeth Campos
Secretaria General

Unión Latinoamericana de Ciegos - ULAC

Comprometidos con la Inclusión